Ransomware es un tipo de código malicioso que impide la utilización de los equipos o sistemas que infecta. El ciberdelincuente toma el control del equipo y lo “secuestra” cifrando la información o bloqueando la pantalla.
Su nombre se deriva de la unión de las palabras ransom que en inglés significa rescate y ware que traduce mercancía. Puede infectar dispositivos de escritorio, dispositivos móviles, dispositivos inteligentes y sistemas de redes en las compañías.
Tipos de ataque de Ransomware
Ransomware de daño leve:
Impedirá el uso del dispositivo y notificará por medio de una alerta de antivirus la existencia de dicho malware, solicitando el pago de una actualización para solucionarlo y así obtener el desbloqueo de manera remota. Estas alertas continuarán molestando al usuario hasta que se pague la supuesta actualización.
Ransomware de daño medio:
Bloquea la pantalla e impide el uso del dispositivo y aunque los datos están intactos, solo se puede desbloquear por medio del pago, hay algunas maneras técnicas en modo seguro de recuperar el control nuevamente con normalidad.
Ransomware de daño fuerte:
Es el más sofisticado y complejo, puede encriptar toda la información de los discos duros del dispositivo haciéndolos ilegibles y no existe antivirus o desarrollo de seguridad o de cifrado que pueda enfrentar este tipo de ataque o recuperar la información.
¿Cómo se adquire un ransomware?
La forma más común es por medio de emails no solicitados en los que se suplanta la identidad de entidades o instituciones oficiales del gobierno, educación, financieras y comerciales entre otras y que por medio de la ingeniería social, persuaden a las víctimas a que descargue algún archivo adjunto, o que naveguen una página clonada.
Acciones para prevenir el ataque Ransomware
Estas son algunas medidas preventivas que nos ayudarán a estar preparados y reducir los riesgos:
- Evitar descargar archivos en correos sospechosos o no solicitados que representen alguna entidad reconocida. Aplica en el acceso a redes sociales en jornada laboral.
- Utilizar siempre las soluciones de autenticación multifactor.
- Proteger los equipos con un programa antivirus, que contenga antimalware.
- Realizar actualizaciones periódicas y evitando el uso de software desconocido.
- Evitar el uso de unidades de memoria desconocidas (USB).

